Hace unos días, entramos en el tiempo de Adviento, el tiempo de la Espera, el tiempo de la Esperanza. Espera en Jesús que viene, esperanza en que, con su llegada, las cosas pueden ser muy distintas...
Para mí es un tiempo especial, es un tiempo que fuertemente marca la experiencia cristiana, la fuerte experiencia de saber que estamos caminando, y que caminamos esperando... como quien sabe que algo mejor esta por llegar, pero todavía no llegó....
El adviento es también, un tiempo de caída de paradigmas viejos y la venida de nuevas formas de ver, sentir, creer y valorar al mundo.
Para la época de Jesús, su venida significó toda una Revolución. Fue una gran caída del paradigma religioso que reinaba en esa época. Cayó el paradigma de un Dios lejano, Todopoderoso y Distante.... Y llegó una nueva manera de ver al mundo... un Dios cercano, débil, un Dios bebé...
Por eso, siempre al empezar este tiempo, le digo a Dios que él me ayude a que caiga algún paradigma de mi corazón... Algún paradigma religioso, afectivo, intelectual, humano, sensible.... No es tiempo de compromisos morales sino de fuertes experiencias de su amor que tira por tierra todo lo viejo...
viernes, 7 de diciembre de 2007
martes, 27 de noviembre de 2007
El Reino de Dios se parece... (parábola urbana... el tren, de Morón a Once)
El lunes pasado, viajaba en tren desde Morón a Once, era cerca del mediodía, iba parado y miraba por la ventanilla como el paisaje urbano se esfumaba detrás de los innumerables cables eléctricos...
El vaivén del tren y su sonido inconfundible, sumado al sol que me pegaba en la cara me producía una placentera sensación de adormecimiento...
Cuando uno viaja en el tren, muchas veces, esta incipiente somnolencia es interrumpida por los anuncios de vendedores ambulantes o de gente que pide una pequeña colaboración para llevar un plato de comida a sus hogares.
En esta oportunidad, un hombre, robusto, de unos 40 años más o menos, apelaba a la caridad de los pasajeros ya que se encontraba inválido, le faltaba una de sus piernas...
Metí la mano en el bolsillo y sólo contaba con apenas $1, 25., cuando pasó a mi lado se los di y ahi fue cuando tuve como un fogonazo que me habló del Reino...
Frente a la indiferencia generalizada del vagón, un adolescente con síndrome de Dawn, metía la mano en su bolsillo, sacaba también sus pocas monedas y, mirándolo fijamente, se las dió con un cariño indescriptible....
El Reino se hizo presente en el tren, de Morón a Once...
«El Reino de Dios se parece a una tarde de primavera en un tren, de Morón a Once... Se parece a un adolescente enfermo, marginado que abre su mano al encuentro y la solidaridad con un hermano pobre y desdichado en medio de la indiferencia de la gente... El Reino de Dios se parece a esa mirada en el tren, que devuelve la dignidad...»
El vaivén del tren y su sonido inconfundible, sumado al sol que me pegaba en la cara me producía una placentera sensación de adormecimiento...
Cuando uno viaja en el tren, muchas veces, esta incipiente somnolencia es interrumpida por los anuncios de vendedores ambulantes o de gente que pide una pequeña colaboración para llevar un plato de comida a sus hogares.
En esta oportunidad, un hombre, robusto, de unos 40 años más o menos, apelaba a la caridad de los pasajeros ya que se encontraba inválido, le faltaba una de sus piernas...
Metí la mano en el bolsillo y sólo contaba con apenas $1, 25., cuando pasó a mi lado se los di y ahi fue cuando tuve como un fogonazo que me habló del Reino...
Frente a la indiferencia generalizada del vagón, un adolescente con síndrome de Dawn, metía la mano en su bolsillo, sacaba también sus pocas monedas y, mirándolo fijamente, se las dió con un cariño indescriptible....
El Reino se hizo presente en el tren, de Morón a Once...
«El Reino de Dios se parece a una tarde de primavera en un tren, de Morón a Once... Se parece a un adolescente enfermo, marginado que abre su mano al encuentro y la solidaridad con un hermano pobre y desdichado en medio de la indiferencia de la gente... El Reino de Dios se parece a esa mirada en el tren, que devuelve la dignidad...»
sábado, 24 de noviembre de 2007
Salmo de dolor (o la búsqueda del hermano perdido)
Busco en lo profundo de mi ser
pistas que me ayuden a entender
si tus ojos son el puente que me ubica
en el centro de tu alma destrozada
ya no puedo mirarte
porque sé que mis pies no acertarán el camino...
El dolor planta un abismo
que no puede sortearse
Abismo insondable
que me deja sin vos y sin mí...
¿Cómo sabré cuál es el momento
en el cual mi vida (insignificante)
pueda traerte (ya no consuelo)
la sensación de estar atravesado y dolorido
como vos...?
Cuando al fin te vea,
tus ojos-puente,
me rescatarán del abismo-muerte
y mi vida-desgarro
será vida-encuentro.
En vos, por fin, ser yo.
martes, 13 de noviembre de 2007
Cómo será tu mirada y la mía... (parte I)
El fin de semana pasado tuve la gracia de poder tener en mis brazos a mi sobrinito y me regalé el tiempo para mirarlo, simplemente mirarlo...
En un momento abrió los ojitos y nos estuvimos mirando un rato largo y, en ese momento, me llené de emoción...
En el cruce de nuestras miradas se hizo instante el milagro de la Vida...
Creo que así nos mira Dios.... Dios Papá y Dios Mamá... Y también creo que en el cruce de nuestras miradas se hace instante el milagro de la Vida....
En un momento abrió los ojitos y nos estuvimos mirando un rato largo y, en ese momento, me llené de emoción...
En el cruce de nuestras miradas se hizo instante el milagro de la Vida...
Creo que así nos mira Dios.... Dios Papá y Dios Mamá... Y también creo que en el cruce de nuestras miradas se hace instante el milagro de la Vida....
martes, 16 de octubre de 2007
12 de octubre.... esto huele a sangre (acerca de los discursos dominantes y su antídoto: la memoria...)
Es chocante para mí, el caer en la cuenta de que hay gente que no dimensiona las atrocidades cometidas en estas tierras hace 515 años. Es chocante, casi insoportable, sentir que nos quieren hacer creer que los discuros han cambiado. Claro, ya no se habla de "Descubrimento", ahora se habla de "Encuentro" de culturas.
Los discursos dominan e intentan adormecer las conciencias individuales y colectivas.
Este "encuentro de culturas" fue muy enriquecedor, ya lo creo, sobre todo económicamente para Europa por supuesto....
Los discursos dominan e intentan adormecer las conciencias individuales y colectivas.
Hoy, como ayer, los discursos siguen dominando... para esto solo queda un antídoto posible... la memoria...
Un pueblo que tiene memoria no puede ser tan fácilmente dominado. Lamentablemente, nos han querido hacer olvidar de muchas cosas... es tiempo de hacer memoria....
Memoria que no es resentimiento, memoria que es asumir, memoria como antídoto para ese mal casi incurable que es la amnesia de los males sociales, memoria que permita descubrir claves que nos ayuden a entender a los demás y a entendernos, memoria que es el derecho a "pensar con la propia cabeza" y no comprar cualquier discurso que ande dando vueltas por ahí...
El pueblo de Israel fue un pueblo con profunda memoria, sentido de la historia y conciencia social y comunitaria y fue esa capacidad la que los mantuvo firmes en los momentos duros de su historia... Y fue gracias a la misma memoria que descubrieron el paso de Dios por la cotidianeidad de su vida... El Dios en cual creemos es un Dios de la Memoria: "Acuérdate, Israel...."
Los discursos dominan e intentan adormecer las conciencias individuales y colectivas.
Este "encuentro de culturas" fue muy enriquecedor, ya lo creo, sobre todo económicamente para Europa por supuesto....
Los discursos dominan e intentan adormecer las conciencias individuales y colectivas.
Hoy, como ayer, los discursos siguen dominando... para esto solo queda un antídoto posible... la memoria...
Un pueblo que tiene memoria no puede ser tan fácilmente dominado. Lamentablemente, nos han querido hacer olvidar de muchas cosas... es tiempo de hacer memoria....
Memoria que no es resentimiento, memoria que es asumir, memoria como antídoto para ese mal casi incurable que es la amnesia de los males sociales, memoria que permita descubrir claves que nos ayuden a entender a los demás y a entendernos, memoria que es el derecho a "pensar con la propia cabeza" y no comprar cualquier discurso que ande dando vueltas por ahí...
El pueblo de Israel fue un pueblo con profunda memoria, sentido de la historia y conciencia social y comunitaria y fue esa capacidad la que los mantuvo firmes en los momentos duros de su historia... Y fue gracias a la misma memoria que descubrieron el paso de Dios por la cotidianeidad de su vida... El Dios en cual creemos es un Dios de la Memoria: "Acuérdate, Israel...."
lunes, 1 de octubre de 2007
El profetismo de los jóvenes (o el cumplimiento de Isaias 66, 21)
En el libro de Isaías, en el capítulo 66, al final, se afirma: "Dios dijo: de entre ellos tomaré profetas y sacerdotes...", haciéndo referencia al pueblo, haciéndo referencia a los que para la sociedad son excluidos de los lugares de importancia.
Este fin de semana, en un encuentro de Pastoral de toda la Argentina, pude sentir de manera palpable la fuerza del profetismo en los jóvenes.
En un tiempo social y cultural en donde la juventud es vista como "el centro de la perdición" y falsos profetas anuncian los desastres ocasionados por los jóvenes, la Palabra vuelve a gritar: "De entre ellos tomaré profetas y sacerdotes..." Este fin de semana me sentí profundamente evangelizado por esos "profetas y sacerdotes" que son nuestros jóvenes.
Y en esto no puedo dejar de mirar a los ojos al Champa y descubrir en su mirada la confirmación y la certeza de que hoy el profetismo de los jóvenes es una realidad...
Este fin de semana, en un encuentro de Pastoral de toda la Argentina, pude sentir de manera palpable la fuerza del profetismo en los jóvenes.
En un tiempo social y cultural en donde la juventud es vista como "el centro de la perdición" y falsos profetas anuncian los desastres ocasionados por los jóvenes, la Palabra vuelve a gritar: "De entre ellos tomaré profetas y sacerdotes..." Este fin de semana me sentí profundamente evangelizado por esos "profetas y sacerdotes" que son nuestros jóvenes.
Y en esto no puedo dejar de mirar a los ojos al Champa y descubrir en su mirada la confirmación y la certeza de que hoy el profetismo de los jóvenes es una realidad...
miércoles, 26 de septiembre de 2007
... los abrazos no se merecen... (mérito para ir al cielo???)
Otra cuestión que me quedó dando vuelta en la cabeza a partir de la predicación de este sacerdote fue la machacona idea de que para ir al cielo había que hacer ciertos méritos... portarse bien, ser un buen tipo, etc.. ("constuir nuestra morada")...
La verdad que creo que "el cielo" o "el paraíso" tiene más que ver con un abrazo con el Flaco (como le digo cariñosamente a Jesús) y en él con mis hermanos que tanto quise aca en esta tierra, un abrazo con la viejita (como le digo cariñosamente a María) y seguramente con el Champa... un abrazo con tantos hermanos y hermanas con los cuales compartí abrazos en la tierra y con tantos hermanos y hermanas que no me atreví a abrazar por miedo, por debilidad personal...
Será por eso que la idea del mérito me causa un poco de rechazo... porque los abrazos no se merecen, se reciben y disfrutan, no?
La verdad que creo que "el cielo" o "el paraíso" tiene más que ver con un abrazo con el Flaco (como le digo cariñosamente a Jesús) y en él con mis hermanos que tanto quise aca en esta tierra, un abrazo con la viejita (como le digo cariñosamente a María) y seguramente con el Champa... un abrazo con tantos hermanos y hermanas con los cuales compartí abrazos en la tierra y con tantos hermanos y hermanas que no me atreví a abrazar por miedo, por debilidad personal...
Será por eso que la idea del mérito me causa un poco de rechazo... porque los abrazos no se merecen, se reciben y disfrutan, no?
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